FINES TERAPÉUTICOS DE LA CERA DE ABEJA

24.05.2017

La cera de abejas es tan antigua como la propia historia de las abejas y de su explotación por el hombre. Conocida desde la más remota antigüedad, era usada, entre otras aplicaciones, como pago de tributos, tasas y multas. En 181 D.C. Córcega pagaba a Roma un tributo anual de 38 toneladas de cera. Fueron encontrados bloques de cera inalterados en tumbas egipcias y en navíos naufragados. Como la cera posee oxidación lenta, dura mucho tiempo mientras no sea atacada por polillas de la cera o expuesta a altas temperaturas. 

El punto de fusión de la cera de abeja puede variar de 62 a 65ºC, evaporándose a 250ºC. Es insoluble en agua y alcohol frío, parcialmente soluble en alcohol caliente y éter, soluble en grasas calientes, aceites etéricos, benceno caliente, cloroformo, carburina y aceite de terebentina.  

¿CÓMO SE PRODUCE LA CERA DE ABEJA?

Las abejas de 10 a 18 días de edad son las que producen la cera. Es secretada por cuatro pares de glándulas ceríferas que se localizan del cuarto al séptimo segmentos del lado ventral del abdomen de las abejas obreras Esas glándulas ceríferas secretan la cera en forma líquida disuelta en una sustancia volátil, que en la superficie externa del tegumento se evapora, dejando las placas de cera. Cada placa es hecha de una o más secreciones, y posee un espesor de 0,6 a 1,6 mm con peso promedio de 1,3 mg.
Las obreras llevan estas escamas de cera hacia atrás con el auxilio de las patas traseras y luego con las delanteras a la boca para que sean amasadas y moldeadas, utilizando la secreción de las glándulas mandibulares.
Las abejas encuentran hidratos de carbono en el néctar (80%) y en el polen (40%), y forman dos tipos de grasas a partir de estos azúcares: La cera (que es una grasa sólida a temperatura ambiente) y sus grasas internas, que acumulan en unas células vacías, llamadas trofocitos o adipocitos (del tejido adiposo), sobre todo en otoño.
Para que se produzcan esas transformaciones es imprescindible la presencia de ciertos componentes que están en el polen y que son otras grasas, enzimas... que actúan como iniciadores y catalizadores de esas reacciones químicas. Algunas de estas grasas no pueden ser "fabricadas" por las abejas, las han de tomar ya "formadas" en la dieta (polen), a este tipo de sustancias, no "fabricables", se les llama vitaminas.
En el polen hay un 5% de grasas (en la miel no hay grasas). Las abejas necesitan un 5% de grasas en la alimentación para mantener el equilibrio. El metabolismo de las grasas está asociado al consumo de los hidratos de carbono. Los azúcares del néctar o de la miel se transforman en cera gracias a cofactores presentes en el polen.

El papel del polen es vital. Aporta toda la fase nitrogenada, toda la grasa, vitaminas, proteínas o cofactores. Sin la ingesta de polen no hay secreción de jalea real ni de cera. "Se necesitan de tres componentes fundamentales en la colmena para producir cera: abundante cantidad de abejas jóvenes de 10 a 18 días de edad, abundante ingreso de néctar y un adecuado aporte de polen de calidad".
La cera recién producida por las abejas es de color blanco pero va adquiriendo un color amarillento característico a medida que esta entra en contacto con las secreciones bucales de las abejas, la miel, el polen y el propóleos, sin embargo se acepta que los matices de amarillo en los panales son causados por los pigmentos de caroteno solubles en grasa que provienen del polen (las abejas alivianan la cera con polen y por eso el color de la cera de opérculo varia a través del año a medida que cambia la floración).

UTILIZACION DE LA CERA CON FINES TERAPÉUTICOS

Las propiedades terapéuticas de la cera de abejas eran conocidas ya en la antigüedad. Avicena en su famoso "Canon de la medicina" cita cierto número de fórmulas de medicamentos, en cuya composición figura la cera de abejas. "La cera pura forma las paredes de las celdas, en las cuales las abejas ponen sus huevos, crían sus ninfas y almacenan la miel...es la materia básica para todos los emplastos refrigerantes y calentadores....la cera reblandece los tumores duros....Se dice que la cera succiona los venenos. Por eso se aplica en forma de pomada sobre las heridas ocasionadas por el extremo envenenado de las flechas y así el veneno no aporta ningún daño".
En 1707, D. Mohr escribía: "La cera natural destilada se transforma en aceite de un poder maravilloso. Este medicamento es más bien un remedio de dioses que de los simples mortales, pues en caso de heridas o de enfermedades internas produce verdaderos milagros".
Hoy día, la cera de abejas sigue ocupando un destacado lugar en la preparación de medicamentos. Según la Farmacopea Estatal de la URSS, los emplastos, pomadas y cremas deben prepararse en las farmacias a base de cera de abeja. Sin esta sustancia no pueden ser preparados los emplastos: adhesivo, mercurial, de meliloto y de jabón; las pomadas: alcanforada, de cantáridas para usos veterinarios, de cera, de plomo, de zinc, etc. La cera de abejas es rica en vitamina A: 100 grs. contienen 4096 U.I. (Unidad Internacional), mientras que la carne de vacuno contiene tan sólo 60 U.I. de esta vitamina. 

Al usar preparados a base cera de abejas, el cutis se hace suave y aterciopelado. La cera blanca figura en la composición de cremas astringentes, de limpieza, blanqueadoras, así como de máscaras para el rostro. Constituye una excelente sustancia que sirve de base concentradora para la mayoría de los cosméticos. En Estados Unidos, al chicle (cera de los panales) se le atribuye ciertas propiedades útiles, entre otras, la de activar la secreción de saliva y de jugo gástrico, así como la de eliminar los cálculos dentarios y las concentraciones de nicotina en los fumadores.

Masticar caramelos vitaminados a base de miel y de cera sería mucho más útil para nuestro organismo, teniendo en cuenta que la cera de abejas, como se sabe, es muy aromática, su gusto es agradable y sobre todo no tiene ninguna contraindicación.
El Doctor D.K. Yarwiss  recomienda mascar un preparado de cera y de miel para limpiar la nasofaringe, y como remedio insustituible en caso de SINUSITIS, ASMA Y FIEBRE DEL HENO. Las personas con estas afecciones deben mascar, de 15 minutos a una hora al día, 1/2 cucharadita de opérculos de cera (es la tapa con la que sellan las celdillas llenas de miel madura).
Mascar los caramelos de miel y de cera, sin duda, es muy eficaz pues excita, por un lado, una fuerte secreción de saliva, favoreciendo la actividad secretoria y motriz del estómago y, por otro lado, eleva el metabolismo, ejerciendo una influencia benéfica sobre la circulación sanguínea y la capacidad de trabajo muscular. Además fortifica las encías.


DISFRUTAR UN TROZO DE PANAL DE MIEL, ES LA MEJOR MANERA DE APROVECHAR LAS BONDADES TERAPÉUTICAS DE LA CERA Y LA MIEL.

Panal de miel directo de la colmena
Panal de miel directo de la colmena